La zona núcleo recibió un 66 % menos de precipitaciones; el cultivo de segunda tiene margen de recuperación. AGROFY NEWS - 30/01/2026
Por su parte, la soja de segunda tiene margen para recuperarse si llegan nuevas lluvias.
Soja en aprietos
Enero fue seco en la pampa húmeda; llovió un 35 % de lo normal y en algunos sectores menos. “La foto de reservas de agua del suelo es clara: la sequía se profundiza, con la mitad del área bajo esta condición, especialmente en la franja central de la región, y el resto, con escasez hídrica”, explicó la BCR.
Por otra parte, solo en el sur regional aún persisten algunos núcleos con condiciones regulares. En este sentido, la soja de primera atraviesa el período más crítico para la definición del rendimiento, apuntó el informe.
Al estar en este estadío, la falta de agua generó pérdidas irreversibles de rendimiento. “En el noreste de Buenos Aires y el sur de Santa Fe acentuó los síntomas de estrés hídrico, y en Pergamino ya se estiman mermas de rendimiento potencial que alcanzan el 50 %”, puntualizó el informe.
Por su parte, en Bigand, las pérdidas podrían ubicarse en torno al 20 % del rendimiento promedio. Mientras que Marcos Juárez recibió milímetros en la última semana, pero también hay un freno en el crecimiento. Esto generará una pérdida de nudos y una merma en el potencial de rinde.
Hubo zonas en las que recibieron lluvias y la soja de primera se mantuvo. En este sentido, la BCR destacó que hay margen para sostener las expectativas completas de rendimiento.
La situación cambia en la soja de segunda, ya que tiene margen de recuperación. El informe detalló que cerca de la mitad de los lotes continúan en estadios vegetativos o inicio de floración.
“El cultivo aún conserva capacidad de recuperación ante eventuales aportes de lluvias”, planteó la BCR. Este es el ejemplo de Carlos Pellegrini, donde el cultivo logró retomar el desarrollo y mantiene intacto su potencial de rinde tras las leves lluvias.