09/01/2026

Calor persistente y lluvias normales: el foco del verano estará puesto en el agua disponible para los cultivos

El INTA anticipa que la evolución de la humedad en los suelos será determinante para el desempeño de los cultivos, tras un diciembre más seco. AGROFY NEWS - 08/01/2026
 

El Instituto de Clima y Agua del INTA (Castelar) informó que para enero, febrero y marzo, los modelos climáticos indican temperaturas elevadas y lluvias normales para la temporada de verano. Si bien, se prevé un descenso de temperatura en los próximos días, el calor volvería a incrementarse hacia el inicio de la semana próxima, con máximas que podrían superar los 38 °C.

Acerca de la planificación de siembra y cosecha de los cultivos para esta época, la campaña de trigo, que ya alcanzó el 95% del área a nivel nacional y con el maíz en pleno crecimiento en Buenos Aires y La Pampa, el resto del área implantada (con variedades de siembra temprana) se encuentra entre floración y llenado. Las tardías, entre emergencia y crecimiento vegetativo. 

Los cultivos atravesaron a finales de diciembre un periodo de elevadas temperaturas. Por lo que el comportamiento térmico de enero y febrero es un factor clave a monitorear.

“Se prevén temperaturas medias con valores entre normales a más cálidos que lo habitual para el trimestre en gran parte del territorio nacional”, indicó Natalia Gattinoni, especialista del Instituto de Clima y Agua.

Asimismo, agregó: “Se mantiene la tendencia de los últimos veranos, con temperaturas en promedio más cálidas, lo que favorecería la ocurrencia de períodos con valores más elevados”, y añadió: “Esta primera parte de enero continuaría con periodos cortos de altas temperaturas alternados con descenso térmico que podría aportar cierto alivio a las producciones de la zona agrícola central. Con una segunda parte del mes más cálido”.

“Para esta semana se prevé un descenso de las temperaturas máximas en la porción central del país, asociado a las precipitaciones esperadas, con valores que se mantendrían por debajo de los 30 °C. En contraste, en el extremo norte aún podrían registrarse temperaturas cercanas a los 40 °C”, indicó Vanesa Ramis, pronosticadora del Instituto de Clima y Agua del INTA.

Sobre las lluvias, para este trimestre, según el Servicio Meteorológico Nacional, se esperan precipitaciones dentro del rango normal para la época en gran parte del país, señaló Gattinoni. También destacó que el noroeste y el sur del territorio nacional presentan mayores probabilidades de un trimestre entre normal y más húmedo.

Respecto al porcentaje de agua útil en el suelo, diciembre finalizó con estimaciones de niveles entre 40 % y 70 % para la zona núcleo, pero en desecamiento respecto a la primera parte del mes. La situación deficitaria es más acentuada en el oeste y sur agrícola, con valores muy bajos, estimados en menos del 10%.

En comparación con el norte del país, se estimó un aumento en el contenido hídrico del suelo con porcentajes superiores al 70 %, con excesos hídricos en el norte de Corrientes y sectores del este de Chaco y Formosa.

El fenómeno de El Niño y La Niña

Acerca del ENSO (El Niño Oscilación del Sur) se presentan condiciones como La Niña, con intensidad débil, más del 60% de probabilidad de transición hacia una fase neutral durante este trimestre enero-marzo. Este debilitamiento del principal forzante climático se refleja en la señal de lluvias cercanas a la normalidad que indica el pronóstico climático.

En este contexto, Gattinoni destacó la importancia de comprender cómo se interpretan los pronósticos climáticos: “Los pronósticos estacionales son probabilísticos y muestran la condición más probable entre las tres categorías posibles de lluvias: superiores, normales e inferiores a lo normal, que es la forma habitual de comunicarlos. En este caso, la categoría con mayor probabilidad asignada por el SMN es la de lluvias normales”.

Sin embargo, Gattinoni aclaró que esto no implica que las otras categorías tengan probabilidad cero. "Pueden presentarse fenómenos meteorológicos de escala más corta que modifiquen el comportamiento de un mes en particular o de una región específica, generando lluvias por debajo o por encima de lo esperado, como ocurrió recientemente en el noreste del país", dijo.