11/06/2026

Crece el interés para la producción de biocarbón

En Argentina, si se tiene en cuenta la biomasa disponible, se podrían producir entre 10,1 y 14,1 millones de toneladas de biocarbón al año. NAP - 11/06/2026
 

(NAP) La creciente necesidad de sumar herramientas para hacer frente a cambio climático, sumado a la posibilidad de impulsar la compra de bonos de carbono abrio el juego a nuevos mecanismos de producción en la agricultura y consolidar lo que en los úlltimso años se denominó economía circular.

En ese sentido la Bolsa de Cereales de Córdoba llevó adelante un trabajo que apunta a incentivar la producción de biocarbón, un tipo de carbón vegetal que posee distintos usos, desde fertilizantes hasta materiales para la construcción. Incluso a nivel mundial, los principales usos se relacionan al sector agropecuario, siendo los cultivos agrícolas el principal receptor con el 37% del total.

Aunque puede ser producido de manera natural, el biocarbón se genera principalmente mediante procesos termoquímicos controlados, que combinan alta temperatura y bajo contenido de oxígeno, como la pirólisis o la gasificación.

El biocarbón es un tipo de carbón vegetal que posee distintos usos, desde fertilizantes hasta materiales para la construcción. A nivel mundial, los principales usos se relacionan al sector agropecuario, siendo los cultivos agrícolas el principal receptor con el 37% del total.

El primer proceso descompone la biomasa térmicamente en fracciones liquidas, sólidas y gaseosas, con un suministro limitado de oxígeno. Existen dos tipos, la pirolisis rápida que produce más gas, y la pirolisis lenta que produce más aceite y biocarbón.

En Argentina, si se tiene en cuenta la biomasa disponible, se podrían producir entre 10,1 y 14,1 millones de toneladas de biocarbón al año.

La materia prima que origina este material sólido es la biomasa celulósica, como por ejemplo: astillas de madera, rastrojo de maíz, cáscaras de arroz y maní, corteza de árboles, residuos sólidos de la producción de celulosa y tratamiento de aguas residuales, estiércol animal y la mayoría de los residuos de biomasa urbana, agrícola y forestal.

Posibles soluciones

El biocarbón se convierte en una posible solución para la gestión de residuos (al evitar la quema de estos), además de tener potencial para mejorar la calidad del suelo y capturar carbono de manera eficiente. También se lo puede utilizar como fuente de energía renovable como biocombustible, y posee otros usos como su incorporación en procesos de filtración para la purificación del agua y aire, materiales sostenibles como cemento y aceros, entre otros; para convertirse en un material versátil y funcional para diferentes objetivos.

Este derivado de la biomasa es reconocido por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) como una de las tecnologías de eliminación de dióxido de carbono (CDR, por sus siglas en ingles), siendo una solución asequible y de fácil comercialización.

Sin embargo, en Argentina aún no hay un mercado lo suficientemente desarrollado, donde los proyectos solo se llevan a cabo bajo algún contrato. Algunas dificultades que enfrentan son la dependencia a la escala productiva, y la posible codependencia de otros procesos, el costo de la biomasa y la logística y los costos de la validación tecnológica por parte de las certificadoras.

A pesar de ellos, Argentina posee un gran potencial productivo debido a su alta disponibilidad de biomasa que puede ser explotada.

Eliminación de carbono

En el marco de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la huella de carbono, los proyectos de biocarbón representan una oportunidad.

Según las encuestas realizadas por CDR.fyi (la plataforma de datos y registro abierto más grande del mundo para el mercado de eliminación de carbono de alta permanencia), este método es elegido debido a tres razones principalmente: rápida entrega al adquirirlo, precios bajos en relación con otros métodos y opción de compra de volúmenes pequeños.

De esta forma, el biocarbón ingresa al sistema de créditos de carbono (los cuales representan unidades negociables de evitación de emisiones de dióxido de carbono (CO2), creación o mejora de sumideros de carbono) como una opción atractiva.

Según estadísticas de reciente difusión, el método más utilizado para eliminar el carbono, a nivel mundial, son los créditos de bioenergía con el 65,5% de participación, seguido por los de biomasa 13% y en tercer puesto los de biocarbón 10,4%. En cuarto puesto se posicionan los que realizan una captura de carbono directa 5,9% (entre los que se consideran los de Captura Directa de Aire -DAC- y proyectos de eliminación basados en la naturaleza, como por ejemplo la fotosíntesis). Mientras que, en la categoría otros 5,2%, ingresan créditos de mineralización, biomasa marina, extracción del océano, etcétera. Desde 2022, se adquirieron más de 4,6 millones de toneladas de créditos de remoción de carbono de biocarbón (BCR,).

En 2025 se comercializaron 2,9 millones de toneladas de biocarbón, el 64% de los contratos negociados y con respecto al volumen de créditos de carbono acumulado en el mercado se posiciona en 944 mil toneladas, que representan el 20% de los créditos comprados. Para el primer trimestre de 2026, ya se compraron 246 mil toneladas de créditos de remoción de carbono de biocarbón de las cuales el 11% ya fueron entregadas..(Noticias AgroPecuarias)