
Por este motivo, Sesnich explicó que el actual valor de soja se ve influenciado por lo que siga pasando en la guerra entre Israel e Irán. El precio del petróleo afecta a los biocombustibles y hace que la soja se mantenga
por encima de los 300 dólares presupuestados a principio de la campaña.
Por este motivo, sugirió una estrategia de vender hasta el 40 % de la producción. “Para el segundo tiempo, las opciones nos permiten poner pisos interesantes por encima de US$ 328 y quedar abiertos posibles subas”, explicó.
También planteó la posibilidad de poner un techo en US$ 360. Serían US$ 40 por encima del valor actual.