La soja y los cereales tuvieron este martes una jornada alcista en el mercado internacional de Chicago tras difundirse el informe trimestral del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por su sigla en inglés) sobre la proyección de siembra de Estados Unidos para la campaña 2026/27.
En el segmento disponible de Rosario, en cambio, fue una rueda con acotada actividad en la operatoria de soja, con propuestas abiertas de compra que retrocedieron $10.000 y regresaron a los $440.000 por mercadería contractual.
La punta compradora del dólar en el Banco Nación, que se usa como referencia para liquidar las divisas de la exportación, se ubicó en $1373.
En la operatoria a término (A3 Mercados), se registró una recuperación momentánea en las cotizaciones tras la publicación de los números del USDA, aunque luego volvieron a terreno negativo. Es así como la posición a mayo de 2026 ajustó hasta US$325,10 por tonelada.
En el mercado internacional de Chicago, la oleaginosa repuntó US$4,59 y se negoció a US$430,27 por tonelada en el contrato con entrega a mayo.
En diálogo con TN, el responsable de Research de la corredora Zeni, Eugenio Irazuegui, aseveró: “La difusión de las cifras del USDA reflejó un efecto alcista en los precios de la soja. Durante el primer tramo de rueda prevalecía cierta estabilidad, con mínimas variaciones dispares, conducta que se vio rápidamente alterada tras la publicación trimestral”.

Por un lado, el reporte plantea una composición de área con menor incidencia de este cultivo para EE.UU. en comparación a los pronósticos elaborados por los privados. “En resumidas cuentas, se espera que la superficie norteamericana crezca un 4,3% a 34,28 millones de hectáreas, cuando el consenso del mercado anticipaba una expansión del 5,3%”, describió el analista de Zeni.
A su vez, si se contrasta esta proyección con los lineamientos preliminares del Foro Anual de Perspectivas Agrícolas (Outlook Forum), se corrobora una leve retracción.
Otra de las variables esperadas hacía referencia al recuento de stocks físicos almacenados a nivel país.
La medición señaló 54,83 millones de hectáreas, que resultó un 2,5% inferior al promedio descontado por el mercado.

En el vencimiento a mayo, el trigo subió US$4,13 y se pactó a US$226,43, mientras que el maíz ganó US$1,08 y concluyó a US$180,21.
“El maíz revirtió los retrocesos de la apertura, pero con avances acotados en los contratos con vencimiento diferido. Más allá de que al instante de la publicación del USDA se registraron movimientos erráticos en la operatoria, una vez transcurridos unos 10 minutos se definió un comportamiento positivo”, aseveró Irazuegui.
El mercado tomó nota del dato de existencias físicas en territorio estadounidense que, después de descontar unos tres meses de consumo, se midieron 229,23 millones de toneladas.
Este volumen quedó por debajo del consenso de los operadores, que apuntaban a una media de 231,25 millones de toneladas.
“Como contrapartida, el USDA deja entrever que la fuerte suba de los fertilizantes, especialmente la urea, ejercería un impacto limitado en las decisiones de siembra del productor estadounidense”, describió Irazuegui.
Sobre eso, acotó: “Es probable que un porcentaje elevado de estos insumos hayan sido adquiridos antes de desatarse la guerra en Medio Oriente. El organismo evalúa una intención de siembra 26/27 de 38,58 millones de hectáreas, que implicaría una reducción anual del 3,5%. Previamente, los privados señalaban un retroceso más próximo al 4,5%”.
El trigo siguió la misma línea, pero teniendo en cuenta que ya venía exhibiendo ganancias antes de la difusión del informe del USDA.
En este marco, se adjudicó el 100% de la licitación lanzada por la agencia estatal de Túnez, que se aseguró cargamentos por unas 100.000 toneladas para molienda y a embarcarse entre el 5 de mayo y el 10 de junio.
Luego, incidieron positivamente los datos proporcionados por el organismo, tanto en lo que respecta a la siembra como en el nivel de stocks estadounidense.
“El primer punto responde a las variedades primaverales, con las primeras incorporaciones en el sur del país. La superficie planteada es de 17,72 millones de hectáreas, quedando lejos del promedio esperado por los privados, que se inclinaba por 18,12 millones”, concluyó Irazuegui.