Los mercados agrícolas internacionales atraviesan un escenario de alta volatilidad, donde los movimientos de los precios responden en gran medida a la acción de los fondos de inversión que operan en Chicago. AGROVERDAD - 01/04/2026
En este sentido, “muchas veces hemos dicho que, en los mercados agrícolas y a la larga, siempre triunfan los ‘fundamentals’. Y que en el corto plazo y en el día a día, los que mandan son los ‘fondos’ ”, sentenció Enrique Erize en una nota publicada en el portal de Novitas.
Las fuertes oscilaciones en las cotizaciones se registran incluso en pocas horas, en un contexto global atravesado por tensiones geopolíticas que impactan en los mercados. En ese marco, anticiparse a los cambios es clave para los inversores que participan en los futuros agrícolas.
En este escenario, la soja llegó a subir más de 50 dólares por tonelada desde comienzos del año, aunque luego recortó más de 20 dólares hacia fines de marzo. “Así las cosas, predecir lo que vendrá de ahora en más es muy complejo y casi ajeno a nuestras posibilidades”, se sincera el experto en mercados agrícolas.
Contexto volátil
A continuación, reproducimos la nota completa del analista y experto en mercados agrícolas, Enrique Erize, presidente de Novitas, publicada en el portal de la consultora.
Si nos ajustamos a los “fundamentals”, podemos afirmar que los factores de mercado a monitorear a partir de ahora son:
1) Trigo: La tremenda e inesperada supercosecha local nos obligó a poner “on sale” nuestro excedente, con un valor FOB que se ubicó durante tres largos meses (diciembre/febrero) con descuentos que se ubicaron 50 dólares por debajo del FOB Golfo (inusual) e incluso por debajo del trigo francés.
Como consecuencia de ello, las colocaciones externas fueron récord (a países no previstos) y Brasil (nuestro principal cliente) se durmió. Hoy, el ajustado excedente exportable permite suponer que podría sobrevenir el famoso “Efecto Mercosur”. Es decir, el FOB argentino se ve favorecido frente a otros competidores por la ventaja de no temer que pagar el AEC (arancel externo, que representa casi 30 dólares por tonelada).
2) Girasol: se cumplió nuestra convicción de que esta oleaginosa sería la “vedette” del 2026. El problema (un clásico del girasol) es la falta de transparencia del mercado y lo valores que se ubican muy por debajo de las paridades reales.
3) Maíz: no nos sorprende, pero es muy importante destacar que los volúmenes declarados como comprados por los exportadores superan ampliamente las DJVE (declaraciones juradas de venta al exterior) ¿se repite la historia del 2025? La tremenda tracción del consumo interno dificulta el análisis de las paridades.
4) Soja: En nuestra opinión, las reservas de EE.UU. para el ciclo 2026/27 serán entre ajustadas y muy ajustadas, sin espacio para ningún error que ponga en jaque el balance de O&D en dicha nación. Y ese es el dato a monitorear para imaginar escenarios de precios en Chicago para los próximos meses.
Ahora bien, entre Chicago y nosotros está la “pesadilla” de Brasil. Hay que terminar de entender que las decisiones de cobertura locales para la soja ya no son las que manda el “manual”, pues la ponderación adecuada de los factores de mercado ha cambiado. Venta con Calls aquí no va. Los Calls deben ser en Chicago (posiciones septiembre y/o noviembre). Al menos por ahora. Quienes lo efectivizaron en diciembre acertaron con la estrategia más adecuada para esta temporada.
“Más adelante veremos si los ‘vientos’ cambian”, concluye Enrique Erize.
*Fuente: Enrique Erize / Portal www.novitas.com.ar