El principal detractor de esta campaña es el precio de los fertilizantes nitrogenados. “La urea está alrededor de 1.000 U$S/t, valor similar a mayo de 2022, pero en ese año el valor del
trigo estaba cerca de 350 U$S/t, muy lejos de los 230 U$S/t actuales”, explicó la BCR.
Otra variable que analizó el productor es la situación crediticia. En 2021, el financiamiento tenía tasas negativas y la realidad era otra.
Siembra de trigo por región:
- En la zona núcleo se espera una disminución en la siembra triguera del 17%, es decir un recorte de 300.000 ha.
- En Entre Ríos, como ha publicado recientemente el SIBER de la bolsa entrerriana, la caída interanual será de 130.000 ha (18%).
- En el resto de Córdoba (los departamentos de Marcos Juárez y Unión se toman en cuenta en la región núcleo) se espera una caída del área triguera respecto del año pasado del 5 al 10% con una abrupta caída en fertilización.
- En Buenos Aires, en el centro este se esperan recortes de hasta un 30% de área. En el SE bonaerense, el gran bastión triguero, los técnicos señalan una caída del 20% del trigo contra cultivos como la cebada forrajera y crucíferas, como colza y carinata.
- En La Pampa estiman una caída en torno al 10 al 15%. La ganadería y los forrajes también le estarían restando área al trigo.
- En el norte del país el panorama es muy distinto y se espera una fuerte suba en el área triguera sobre todo en provincias como en Chaco y Santiago del Estero.
Por este motivo, los técnicos citados en el informe analizaron un fuerte recorte en fertilización que impactará en los rindes de Argentina. “Si bien se puede tomar un rinde promedio nacional de 30,5 qq/ha, por la menor utilización de tecnología se toma 29 qq/ha, y restando 250.000 ha (como no cosechadas), el horizonte productivo nacional —
con un clima normal— estaría en el rango de 18 a 19 Mt. Este guarismo representa más de 10 Mt menos que en la reciente campaña 2025/26”, concluyó el informe.