Los pronósticos acerca de El Niño volvieron a corregir las proyecciones y mostraron un dato clave. Anticipan que la situación se convertiría en un evento histórico.
La actualización de la NOAA sobre el calentamiento del océano Pacífico Ecuatorial aumentó en las últimas cuatro semanas. Los datos arrojaron que las temperaturas superficiales oscilan con desvíos en torno a +1,8 °C respecto de los valores normales en la región Niño 3,4 °C.
Pero esto no es todo, ya que los pronósticos anticipan hacia noviembre anomalías (desvíos respecto de lo normal) de calor del agua de hasta +3,4 °C. Esta situación se convertiría en un evento histórico.

Mapa: anomalías de temperatura media de los océanos, donde se observa el marcado calentamiento en el Pacífico Ecuatorial (“El Niño fuerte”). Vía NOAA.
Uno de los grandes centros mundiales de pronóstico adelanta una situación excepcional. Los desvíos de temperatura superficial del océano Pacífico Ecuatorial alcanzarían unos inéditos +3 °C. Este valor, hacia la segunda parte de noviembre, alcanzaría +3,4 °C.
El fenómeno podría continuar hasta febrero o marzo del 2027. Sin embargo, luego disminuyen las chances del Niño y se abre camino a una “neutralidad” del fenómeno hacia mitad del año que viene.
El último antecedente de un Niño muy fuerte fue en 1997 y 1998. Las intensas lluvias inundaron Entre Ríos y Corrientes con grandes consecuencias sobre los campos, el ganado, los ríos y la población. Luego, en 2015, hubo otro Niño fuerte, pero sin mayor repercusión de las precipitaciones en el país.

Imagen: pronóstico de la pluma de la anomalía de temperatura oceánica. Vía ECMWF.
En el gráfico, se observa una línea negra punteada que es la temperatura hasta la actualidad, mientras que las líneas rojas indican los pronósticos para los próximos meses. Algunas líneas rojas lo ven más intenso que otras, pero todas ven la máxima intensidad para noviembre y diciembre. Luego va decreciendo el calentamiento.
El pronóstico de consenso oficial adelantó que en esta primavera habrá una mayor probabilidad de lluvias significativas. Se esperan precipitaciones superiores a la media (en color verde fuerte) sobre el noreste del país: Misiones, Corrientes, este de Chaco y Formosa y norte de Santa Fe.
Una segunda zona de precipitación máxima probable es Mendoza y San Juan. En Córdoba, el centro y sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y el norte de la Patagonia, se esperan lluvias de normales a superiores a lo normal. De esta manera, en noviembre se notará un aumento de las lluvias.
Por otra parte, se espera que el NOA, el oeste de Santa Cruz y Tierra del Fuego reciba menos lluvias que el promedio. En las demás zonas habría lluvias normales.

Mapa: pronóstico climático trimestral de precipitación para septiembre, octubre y noviembre 2026. Vía SMN.
La señal de lluvia abundante es muy clara en el noreste argentino. Sobre la zona núcleo, las precipitaciones superiores a la media se darán con mayor probabilidad hacia la segunda mitad de la primavera y el verano. De algún modo, el máximo de lluvias del noreste previsto para estos meses se trasladaría bastante hacia el sur (centro y sur de la Mesopotamia y Uruguay) y más hacia el verano.
Si se analiza la tendencia de la temperatura media para estos tres meses de primavera, en la franja central y gran parte de la Patagonia se pronostican valores inferiores a lo normal. De esta manera, se anticipa una primavera bastante fresca, con entradas de aire frío y mermas en las máximas por las precipitaciones esperadas. Se espera una señal opuesta en el norte del país con temperaturas de normales a superiores al promedio.
Mapa: desvío de temperatura media respecto a sus promedios. Vía SMN.