Los pronósticos climáticos confirmaron una alta probabilidad de El Niño de intensidad fuerte para la próxima campaña. Frente a este fenómeno, los suelos agrícolas comenzaron la temporada invernal con reservas de humedad que oscilaron entre niveles regulares y excesivos.
Los modelos dinámicos internacionales analizados proyectaron un calentamiento oceánico que superaría los 2,5 grados centígrados por encima de lo normal para la primavera. Ante estos datos, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) advirtió que una situación intermedia entre los distintos escenarios arrojaría de todos modos un evento climático fuerte.

El análisis hídrico mostró que no hay lotes con déficit de agua. En el centro de la provincia de Córdoba se podrían encontrar algunas zonas con reservas regulares, propio del inicio del invierno.
Al mismo tiempo, hay zonas con excesos y otras en situación regular debido a las pocas lluvias registradas que normalizaron la situación. “De todas formas, se mantienen áreas con reservas excesivas en zonas trigueras importantes, como el sudeste y noreste de Buenos Aires, centro y sudeste de Santa Fe y Entre Ríos”, detalló el informe.
Sobre las posibles consecuencias de las futuras precipitaciones en la actividad agrícola, el informe destacó que el superávit de lluvia podría ser una oportunidad para la producción en áreas normalmente más deficitarias. Sin embargo, esto podría resultar contraproducente en otras zonas donde las lluvias excesivas suelen generar complicaciones.
