Retrocedió la presencia de chicharrita en las principales regiones productivas del país. La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis confirmó que las poblaciones del insecto vector registraron una nueva caída en la población durante la primera quincena de septiembre.
El informe, que es coordinado por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) junto al INTA, Aapresid, CREA, Aappce y la Eeaoc, constató una caída significativa en las capturas con trampas cromáticas adhesivas. De esta manera, el escenario previo a las siembras tempranas mostró un panorama favorable para los productores.

En la región del NEA, el relevamiento reflejó un marcado descenso de la plaga respecto de la quincena previa. Un 46 % de las localidades presentó ausencia total de chicharritas.
Un dato a destacar fue que la máxima abundancia se limitó a la localidad de Comandante Fontana, Formosa. Lo importante es que, el promedio regional de capturas cayó de 20 a 5 adultos por trampa.
En el Litoral, la ausencia del insecto abarcó al 84 % de los sitios monitoreados, registrando un promedio de 0,46 adultos por trampa. Además, en Montecarlo, Misiones, la presencia de la plaga se redujo a menos de la mitad.

La tendencia decreciente también se consolidó en la franja central del territorio nacional. En el centro-norte predominó la ausencia del vector en el 63 % de las localidades, mientras que un 23 % presentó de 1 a 4 adultos por trampa.
En esta zona, el promedio regional descendió de 5,47 a 1,65 adultos por trampa. En tanto, la región centro-sur mostró una situación de tranquilidad absoluta. En esa área, el 99 % de las trampas registraron ausencia total del insecto, con un promedio de 0,01 adulto por trampa.
Pese a los datos favorables, los técnicos solicitaron mantener la cautela en los establecimientos agrícolas. Desde la red explicaron que esta buena noticia no debe llevar a bajar la guardia.
En ese sentido, los especialistas remarcaron: "Hay que sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, en especial ante el inicio de las siembras tempranas de maíz, permitirá actuar a tiempo frente a cualquier cambio de situación". Al mismo tiempo, se resaltó la necesidad de eliminar las fuentes de alimento del vector.
“Continúa siendo prioritario el control de los maíces voluntarios ('guachos'), para evitar que actúen como un 'puente verde' que favorezca la supervivencia y persistencia del vector entre campañas", dijo la red nacional. Por este motivo, se deben mantener los monitoreos y evaluar la evolución de la plaga.