22/09/2026

El cultivo de invierno que puede cambiar los cultivos de segunda: permite sembrar antes y mejorar la secuencia

A diferencia del trigo, adelantan sus períodos críticos; también deja nutrientes rápidamente disponibles. AGROFY NEWS - 22/09/2026
 

La incorporación de crucíferas como colza, carinata y camelina se posicionó como una estrategia clave para diversificar las rotaciones agrícolas. Además, permite mejorar la productividad de los campos.

Según el informe del INTA, la inclusión de estas brasicáceas invernales permitió optimizar la infiltración de agua, reducir riesgos ambientales y liberar los lotes de manera anticipada. Para llegar a estos resultados, el instituto realizó ensayos en los que la diversificación generó rendimientos superiores en la soja y el maíz de segunda respecto de las secuencias basadas en trigo.

El documento destacó que la agricultura atraviesa un proceso continuo de intensificación productiva. Por lo que, en diversas regiones, la soja de primera pasó de representar la mayoría de la superficie a ubicarse entre el 20 % y el 2 5%, cediendo espacio a secuencias con cultivos invernales.

En este marco, zonas de Santa Fe, Entre Ríos y el Norte de Buenos Aires avanzaron en la implantación de brasicáceas. Esta tendencia siguió el antecedente de Uruguay, donde la colza llegó a ocupar una tercera parte de los cultivos invernales.

Al abordar los beneficios del sistema, el especialista del INTA Paraná, Leonardo Coll, destacó la necesidad de combinar intensidad y variedad. El técnico explicó: “Es importante la intensificación para construir rotaciones estables y productivas, pero también es importante la diversificación de esa secuencia”.

Según el investigador, las crucíferas adelantan sus períodos críticos frente al trigo, evitando la superposición climática entre mediados de septiembre y principios de octubre en Entre Ríos. Dicha ventaja permite diversificar riesgos frente a heladas tardías o sequías.

A nivel químico, Coll señaló que un rastrojo de trigo produce una inmovilización mucho más marcada que el rastrojo de una brasicácea. Tiene una menor relación carbono-nitrógeno por lo que deja nutrientes rápidamente disponibles para el maíz.

Asimismo, el especialista explicó: “Es mucho más fácil sembrar soja dentro de la ventana óptima si sembramos antes una brasicáceas que si sembramos sobre un trigo”. Según el técnico, el cereal suele ubicar la siembra de segunda en el período de pérdida de rendimiento.

“Hay que ver el sistema en sí y no tratar a los cultivos de manera individual. Las crucíferas no sólo tienen una alta rentabilidad propia, sino que mejoran el margen global del año, reducen el riesgo ambiental y optimizan la logística del uso de maquinaria”, concluyó Coll.