19/02/2026

Cultivos estivales en Córdoba. Primera estimación: números dispares y una producción total de 31,2 millones de toneladas

Sin haber comenzado la cosecha y con una marcada disparidad en la dinámica de lluvias entre el norte y el sur provincial, la campaña estival en Córdoba muestra resultados contrastantes y una producción total que alcanzaría los 31,2 millones de toneladas, unos 3 millones menos que la campaña pasada. AGROVERDAD - 19/02/2026

La producción de soja, maní y sorgo caería respecto al promedio histórico, mientras que en maíz y girasol el aumento interanual de superficie permitiría sostener o incrementar levemente el volumen producido frente al ciclo previo. En el relevamiento sanitario general, se observó una marcada incidencia de plagas asociadas a condiciones de estrés hídrico y altas temperaturas.

De esta manera, la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) efectuó la primera estimación de producción de cultivos estivales en el marco de una campaña 25/26 fuertemente influenciada por el clima.

Maíz y soja

En términos de rendimiento, todos los cultivos se ubicaron por debajo de los valores alcanzados en la campaña 2024/25 a nivel provincial. No obstante, el comportamiento interanual presentó diferencias regionales, particularmente en maíz, donde ya se mencionan perdidas concretas de potencial de rendimiento.

Para el cereal, en los departamentos del sur, donde se concentra la mayor proporción del área sembrada, se registraron variaciones interanuales de rinde negativas para todas las fechas de siembra. En contraste, en la mayoría de los departamentos del norte las variaciones serían positivas tanto en maíces tempranos como tardíos.

“Esta divergencia responde, en gran medida, a que la restricción hídrica fue más marcada en el sur provincial, donde el déficit de precipitaciones coincidió con etapas fenológicas críticas. En consecuencia, dado el peso relativo del sur en la composición productiva provincial, la caída registrada en esa región explica la disminución del rendimiento promedio provincial”, explicaron los técnicos de la entidad.

En soja, en cambio, la variación interanual fue mayormente negativa tanto en el sur como en el norte. La única excepción corresponde a la soja temprana en el norte provincial, que presentó una variación positiva respecto de la campaña pasada.

No obstante, “esta fecha de siembra representa una proporción reducida de la superficie, por lo que su incidencia no alcanzó a revertir la tendencia general”, comentaron.

Otros cultivos

En el caso de maní y sorgo, siendo ambos los cultivos con mayor caída interanual de rindes, también se posicionaron por debajo del promedio histórico.

Para girasol, si bien los valores estimados son inferiores a los del ciclo previo, se mantuvieron en niveles relativamente favorables en comparación con la serie histórica.

“Los colaboradores coinciden en que la evolución de las precipitaciones durante febrero, particularmente en el período crítico, será determinante para sostener los niveles actuales de rendimiento en todos los cultivos”, completó el informe de la BCCBA.