Advierten sobre presencia de la chicharrita del maíz en lotes del norte cordobés. Si bien, por ahora, su prevalencia es baja, instan a monitorear para identificar oportunamente al vector. AGROVERDAD - 27/01/2026
La incipiente detección de la plaga en la región fue confirmada por la Agencia de Extensión Rural INTA Jesús María. Principalmente, el clima estival y el avance de las siembras de maíz tardío estarían favorecieron la aparición de los insectos.
El alerta está en consonancia con el reporte quincenal de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis que señaló que el escenario actual por ahora “no es para preocuparse, pero sí para ocuparse”.
Chicharrita en el norte cordobés
Desde la Agencia de Extensión Rural (AER) INTA Jesús María, informaron que los monitoreos recientes han confirmado la presencia del vector en un lote de la zona, registrándose una prevalencia inicial del 0,5%.
Precisamente, vale mencionar que según la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, en la región Centro-Norte, dentro de la cual está comprendida la mayor parte del territorio cordobés, comenzaron a registrarse incrementos poblacionales del vector.
De acuerdo con ese informe, el 58% de las localidades monitoreadas en esa zona no registró detecciones, mientras que el 29% presentó capturas bajas, encuadradas en la categoría de 1 a 4 adultos por trampa.

Frente a este panorama, desde la AER del INTA Jesús María explicaron que “dada la coexistencia en el campo con otras especies de chicharritas que no transmiten la enfermedad, es imperativo no basar las decisiones de control en una simple observación visual rápida”.
“Una identificación errónea puede derivar en aplicaciones de insecticidas innecesarias que afectan a los enemigos naturales y generan gastos evitables”, indicaron desde la entidad.
Recomendaciones fitosanitarias
En este sentido, los técnicos de la AER INTA Jesús María destacaron que, si bien es baja la prevalencia inicial (0.5%) de la plaga, se exhorta a la identificación precisa del vector en lotes de maíz en la región.
En primer término, se debe buscar los dos puntos negros circulares bien definidos entre los ojos (en el vértice) y observar la coloración amarillo-pajizo característica del insecto.

Para garantizar un manejo basado en evidencia científica y no en supuestos, el Ing. Agr. Diego Cordes lidera el área de diagnóstico y capacitación del AER INTA Jesús María. Por lo que, sustentados en el soporte técnico y el seguimiento oportuno la entidad difundió una serie de recomendaciones fitosanitarias.
De esta manera, principalmente, instan a productores e ingenieros agrónomos de la región a intensificar los esquemas de monitoreo sistemático en cada lote.

En caso de detectar al vector, remitir muestras de capturas dudosas a la agencia para su validación bajo lupa antes de decidir una aplicación.
Y fundamentalmente, el técnico recomendó, profesionalizar el monitoreo para tomar decisiones ante la presión real del vector.
*Fuente: AER INTA Jesús María y Soc. Rural de Jesús María.