21/07/2026

Chicharrita del maíz. El frío aún no alcanza a reducir la plaga y se encienden “luces amarillas” en zonas endémicas

Advierten que, hasta ahora, el frío del invierno no fue suficiente en las zonas endémicas para controlar a la chicharrita de maíz y se encienden “luces amarillas” de cara a la próxima campaña. AGROVERDAD - 21/07/2026

En este sentido, revelaron que, pese a la época del año, en las regiones endémicas (NOA y NEA) la chicharrita sigue registrando una presencia amplia, en más del 90% de las localidades monitoreadas. Por el contrario, en las demás regiones se observó una marcada disminución de los niveles de captura.

Estos son los principales datos que se desprenden del 46º informe publicado por la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, relevados entre el 1 al 16 de julio en un total de 295 localidades de la Argentina

Zona por zona

En la región NOA, donde el 50% de las trampas se encontraban instaladas sobre maíces en estado de madurez fisiológica (R6), se observó una marcada disminución en el promedio de adultos capturados y una estabilidad en la categoría de mayor abundancia.

No obstante, “los niveles poblacionales continúan siendo muy elevados: el 86% de las superó los 100 adultos por trampa”, el reporte.

Paralelamente, en el NEA, donde también la mitad de las trampas se colocó en cultivos de maíz, predominantemente en R6, se produjo una marcada disminución en el promedio de capturas y una leve retracción de las localidades con mayor abundancia de Dalbulus maidis, aunque siguió siendo la categoría más representativa con el 62% del total.

En el Litoral, donde el 32% de las trampas estuvieron instaladas en lotes de maíz en R6, el 68% de las localidades registró presencia de chicharritas, con una retracción de las categorías intermedias de capturas (1 a 20 y 21 a 50 adultos por trampa), así como una marcada disminución en las capturas promedio, superior a la de las zonas endémicas.

En la región Centro-Norte, donde el 38% de las trampas se instaló en cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica, el 95% registró capturas del vector, aunque con una nueva caída en la proporción de localidades con máxima abundancia, así como una marcada disminución del promedio de capturas.

Y, en la región Centro-Sur, donde el 32% de las trampas se ubicó sobre maíces en R6, el 70% de las localidades no tuvo presencia de chicharritas, y también disminuyó el promedio de capturas.

“Luces amarillas”

El reporte de la Red Nacional de Monitoreo, advirtió que “la presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados constituye un componente epidemiológico de gran importancia, ya que actúan como un ‘puente verde’ que favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas.

De esta manera, “el monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes”, añadieron.

En este contexto, “resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional”, exhortó la Red Nacional de Monitoreo.

Por lo que, “estas ‘luces amarillas’ deben llevar a evaluar estrategias de manejo complementarias que podrían implementarse para reducir la abundancia poblacional del vector en caso de que las condiciones ambientales no favorezcan una disminución natural” completó el informe.

*Fuente: Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis.