Por su parte, el biotipo Colonia Cocha tuvo índices de resistencia muy elevados: IR 65 para supervivencia e IR 48 para biomasa. “No se considera resistente a glifosato, aunque mostró menor
sensibilidad que el biotipo Manfredi, con escapes observados en estadio de macollaje a campo. Es susceptible a cletodim, aunque el control a los 20 DDA no fue completo como en los demás biotipos”, destacó el informe.
Cómo controlar la maleza
El INTA y Aapresid plantearon la
necesidad de un manejo integrado. Esto significa disminuir la dependencia de estrategias repetitivas y de la búsqueda de nuevas soluciones químicas.
“El primer paso es realizar un diagnóstico correcto antes de atribuir el problema a un caso de resistencia. Luego, en una estrategia racional, el control postemergente por sí solo resulta insuficiente”, explicó el informe.
Por este motivo, detallaron que la mezcla de glifosato con cletodim se posiciona como una alternativa postemergente de base, priorizando siempre intervenciones tempranas sobre plantas pequeñas. “El haloxifop R-metil no debería descartarse de manera general, pero su uso debería reservarse a lotes donde exista certeza de que el biotipo presente conserva la sensibilidad a este activo”, indicó el informe.