
Para abastecer este alto consumo, las importaciones jugaron un rol clave. Cabe aclarar que hubo paradas técnicas y operativas en la planta local de Profertil a lo largo del año.
Argentina importó 4,1 millones de toneladas de fertilizantes (un aumento interanual del 28 %), marcando el segundo mayor volumen en lo que va del siglo. De ese total, los nitrogenados —con la urea como principal protagonista— representaron el 52% de las compras al exterior.
El 39,3% de los fertilizantes nitrogenados que importa el país provienen de Medio Oriente. "Dado el componente importado en el consumo nacional de fertilizantes, una continuidad del conflicto, con sus consiguientes efectos adversos sobre los fertilizantes y sus precios, impactaría negativamente en el agro argentino", concluyó la BCR.
