30/01/2026

Milei la puso como ejemplo: la agtech argentina que recomendó y despertó interés global

La empresa aplica ciencia desarrollada en la Argentina para profesionalizar la polinización y hoy trabaja con grandes jugadores del agro. AGROFY NEWS - 30/01/2026
 

La startup argentina  Beeflow, especializada en mejorar la productividad agrícola mediante el uso de abejas y tecnología científica aplicada a la polinización, recibió un reconocimiento inesperado que rápidamente captó la atención del ecosistema emprendedor y del sector agroindustrial.

La empresa fue mencionada en una nota publicada en The Economist, firmada por el presidente Javier Milei junto al economista Federico Sturzenegger, en la que abordaron temas vinculados a regulación y competencia empresarial. Explicaron que el mercado encontró una solución que probablemente fue más eficiente que una intervención estatal, ya que permite trasladar y utilizar las abejas en múltiples huertos, algo que la regulación habría dificultado. La referencia generó repercusión inmediata, incluso entre inversores internacionales.

“Estaba paseando al perro escuchando la columna de Milei y de repente escuché a Beeflow”, le escribió uno de ellos a Matías Viel. El fundador reconoció el impacto de la mención y aseguró: “Fue un reconocimiento enorme. Pero para nosotros es muy importante seguir siempre con los pies en la Tierra”.

Una startup con base científica y foco productivo

Beeflow nació en 2016, impulsada por la inquietud de Viel de emprender con impacto real. “Me apasionaba el hecho de construir una empresa desde cero, pero si vendía un auto más o un auto menos, no me movía nada internamente. Era tan difícil emprender que quería hacerlo por algo que generara un impacto positivo en el mundo y contribuyera a resolver grandes problemas”, explicó.


Beeflow

Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de San Andrés, Viel había trabajado en compañías como Despegar y en proyectos vinculados al marketing digital. El punto de inflexión llegó tras una charla con Matías Peirefundador de la aceleradora biotecnológica GridX, quien lo acercó al mundo de la  investigación científica argentina aplicada al agro.

A partir de ese contacto, Viel comenzó a trabajar con investigadores del CONICET y de la UBA, entre ellos Walter Farina, especialista en el estudio del cerebro y la comunicación de las abejas. Juntos identificaron una oportunidad clave: la polinización, un proceso esencial para la producción agrícola global, pero históricamente manejado de manera intuitiva y con escaso desarrollo tecnológico.

Beeflow

Antes de escalar el proyecto, Viel decidió entender el problema desde el territorio productivo. Durante 2016 recorrió distintas regiones del país y mantuvo encuentros con productores de Río Negro, Tucumán, Mendoza y Entre Ríos, con el objetivo de comprender cómo se manejaba la polinización en la práctica. La conclusión fue clara: su importancia era indiscutible, pero el proceso carecía de herramientas técnicas y medición de resultados.

La propuesta de Beeflow fue profesionalizar la polinización mediante colmenas especialmente manejadas, nutrición diseñada para mejorar el desempeño de las abejas en climas fríos y tecnologías licenciadas de equipos científicos argentinos que orientan a los insectos hacia las flores más relevantes para cada cultivo.

La primera prueba comercial se realizó en una plantación de kiwis en Mar del Plata, donde se logró un aumento superior al 40% en la producción. Con esa validación, la empresa dio el salto internacional y se instaló en Estados Unidos tras ser seleccionada por IndieBio, una de las principales aceleradoras de biotecnología del mundo.

Hoy, Beeflow opera en seis países: Argentina, Estados Unidos, México, Perú, Chile y Brasil. Trabaja con más de 50 compañías en 11 cultivos y cuenta con un equipo de 28 empleados permanentes que se amplía hasta casi 80 personas durante las temporadas agrícolas. La empresa se apoya en dos tecnologías desarrolladas junto a equipos científicos argentinos, una vinculada al CONICET y la Universidad Nacional de Mar del Plata y otra a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Desde su creación, Beeflow levantó más de US$15 millones en inversiones. Su primer respaldo fue de GridX; luego se sumaron fondos agrícolas de Estados Unidos y, más recientemente, un fondo vincu lado a Elon Musk, enfocado en compañías de tecnología disruptiva. “En 2018 hicimos nuestra primera ronda de inversión, por US$3 millones, que nos permitió empezar a expandirnos en Estados Unidos. Luego, en 2021, lanzamos una serie A, con la que pudimos acelerar nuestra expansión más allá y volver hacia América Latina”, detalló Viel.

Impacto productivo y proyección global

La tecnología de Beeflow permite mejorar la salud de las abejas, especialmente en climas fríos, y reducir su tasa de mortalidad hasta en un 70%. Al mismo tiempo, ayuda a incrementar el rendimiento de cultivos como arándanos, almendras y cerezas, con mejoras que pueden llegar hasta el 90%, según datos de la compañía.

Fundada por el argentino Matías Viel en 2016 y con sede en Los Ángeles, la empresa trabaja con clientes como Driscoll’s, el mayor productor de frutillas de Estados Unidos, y apunta a consolidar su operación global. El plan para 2026 es alcanzar la rentabilidad y superar los US$ 10 millones de facturación anual. Luego, el objetivo es avanzar hacia Europa y comenzar a explorar oportunidades en Asia, especialmente en China, India y el sudeste asiático, donde varios de sus clientes ya operan.