Estamos atravesando un momento que podría ser determinante para los precios de los granos. En Chicago, los valores alcanzaron máximos de varios años impulsados por las dudas sobre los rindes en Estados Unidos, dos conflictos bélicos -que impactan en la logística y los costos-, un crudo que llegó a superar los 100 dólares por barril y la perspectiva de un año Niño hacia fin de año.
Sin embargo, estas cotizaciones se sostienen sobre un terreno vulnerable, y en este contexto quedarse quieto puede salir caro. Hoy, los fondos especulativos mantienen una posición compradora récord tanto en soja como en maíz, lo que deja al mercado expuesto a caídas abruptas si deciden tomar ganancias.
En paralelo, la cosecha estadounidense avanza a paso firme y en pocas semanas llenará los silos. Esto sumará la característica presión estacional de oferta sobre los precios, mientras que la prima bélica en Medio Oriente y el Mar Negro es sensible a cualquier avance diplomático por la paz.
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Los valores para la nueva campaña representan una oportunidad concreta y superan los presupuestos fijados por la mayoría de los productores. La soja mayo se ubica por encima de los 360 dólares, el maíz supera los 200 dólares y el trigo cotiza arriba de los 225 dólares.
A esto, se suma que venimos de una producción nacional muy alta, superior a los 150 millones de toneladas. De esta manera, el país enfrenta el desafío de colocar volúmenes récord de exportación tanto de maíz como de trigo.

Frente a este escenario, quedarse a la espera de que el mercado siga subiendo sin actuar es una decisión de alto costo. Es momento de evaluar avanzar con negocios para capturar precio por equivalente al 20 % de la producción de la nueva campaña de soja y maíz, y avanzar por un porcentaje mayor en trigo.
Adicionalmente, debemos evaluar las posibilidades que nos ofrece el mercado para disminuir el riesgo precio a través de opciones. Así se podría aprovechar la suba de precios para armar pisos que nos permitan asegurar rentabilidad sin resignar la posibilidad de acompañar futuras subas si el mercado decide escalar un escalón más.