La comercialización de soja en el mercado argentino registró un importante repunte en las últimas semanas. Esta tendencia fue impulsada por una escalada de los precios locales e internacionales que dinamizó las operaciones de la campaña actual y de la nueva cosecha.
Según el Reporte del Mercado de Granos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante la primera semana de septiembre se comercializaron 970.000 toneladas de la oleaginosa de la campaña en curso. Esto consolidó un volumen semanal de negocios más elevado desde fines de junio pasado.
La fuerte actividad comercial estuvo apuntalada por un volumen de fijaciones de contratos que superó los 1,04 millones de toneladas. Esta dinámica se dio en un contexto de firmeza externa que continuará dictando el ritmo de las cotizaciones futuras.

La aceleración de las transacciones se reflejó con nitidez en los registros oficiales de la plataforma SIO-Granos. En la última semana de agosto, así como en la anterior, las fijaciones totales de mercadería sumaron 1,17 y 1,2 millones de toneladas respectivamente, marcando los mayores volúmenes de los últimos noventa días.
El informe de la BCR determinó que la causa principal de este comportamiento fue la sostenida recuperación de las cotizaciones: “En el disponible, la pizarra de la soja alcanzó los $550.000/t al 31 de agosto, equivalentes a US$ 367/t, casi un 9% por encima de los valores de mediados de mes”.
Esta reacción alcista también mejoró las perspectivas para la próxima campaña. Esto permitió que el contrato a cosecha para mayo de 2027 tocara los US$ 354 por tonelada, quince dólares por encima de los valores iniciales del mes.
A nivel internacional, el mercado de Chicago aportó el combustible necesario para apuntalar la curva de precios locales mediante tres factores de oferta y demanda global. Por un lado, la demanda de China se mantuvo sumamente activa, registrando compras de soja estadounidense por 2,98 millones de toneladas en agosto, complementadas por las subastas de su almacenadora estatal Sinograin para liberar espacio.
Por el lado de la oferta, el USDA recortó la condición buena a excelente de los cultivos norteamericanos al 58 %, mientras que el petróleo sumó presión alcista al encarecerse más de un 7 % por tensiones militares entre Estados Unidos e Irán. De persistir este escenario de estrechez en los stocks globales de aceites y porotos, la fortaleza de las cotizaciones internacionales se trasladará directamente sobre los valores FOB y locales durante el último trimestre, beneficiando el saldo comercial de la campaña argentina.