La provincia de Córdoba incorporó por primera vez información sobre la Capacidad de Agua Disponible (CAD) a sus cartas de suelo, una herramienta clave para conocer cuánta agua puede almacenar cada ambiente productivo. AGROVERDAD - 14/05/2026
El nuevo desarrollo cubre más del 92% del territorio provincial y permitirá mejorar la planificación agrícola, especialmente en regiones donde el agua representa la principal limitante productiva. También posibilitará diseñar estrategias de riego más precisas, establecer umbrales de estrés hídrico y optimizar la toma de decisiones productivas.
La información, de acceso libre y gratuito en las plataformas Mapas Córdoba y Geo INTA, fue desarrollada por investigadores del INTA Manfredi.
Dato clave
Los mapas de suelo de Córdoba incorporaron por primera vez datos sobre la Capacidad de Agua Disponible (CAD) de los suelos. La información permite conocer cuánta agua puede almacenar cada ambiente, planificar el riego, anticipar umbrales de estrés hídrico y tomar decisiones de manejo con mayor precisión.
Según Lautaro Faule, investigador del grupo de Manejo de Cultivos y Recursos Naturales de INTA Manfredi, las cartas de suelo ya ofrecían información clave sobre textura, limitantes, como salinidad, presencia de tosca o napa, y variables de manejo como pendiente, drenaje o susceptibilidad a la erosión.
Ahora, a esa base se sumó un dato que faltaba: la capacidad de almacenamiento de agua de los suelos. “Esta información aporta un valor agregado a las cartas de suelo”, destacó.
Además de aportar mayor precisión agronómica, la herramienta también tendrá aplicaciones en la valoración de campos, la planificación territorial y el desarrollo de políticas públicas.
La incorporación de las constantes hídricas no solo amplía la base de datos de las cartas de suelo, sino que habilita nuevas aplicaciones para la toma de decisiones.

Conocer cuánta agua puede almacenar el suelo permite ajustar las láminas de riego y anticipar las necesidades del cultivo en cada ambiente. A su vez, la herramienta permite identificar los umbrales de humedad a partir de los cuales comienzan a aparecer situaciones de estrés hídrico.
En este sentido, la incorporación de estas variables respondió a una demanda concreta de usuarios de las cartas, puesto que esta información resulta clave para planificar la campaña de invierno, en particular la siembra de trigo, en zonas de la provincia de Córdoba donde el agua es la principal limitante.
Faule comentó que, aunque el laboratorio de la EEA Manfredi cuenta con instrumental para medirlas, la cobertura era limitada. “Había pocos datos dentro de la carta provincial y los modelos predictivos disponibles no estaban validados localmente”, señaló.
Modelo local
Frente a esa brecha, el equipo desarrolló un modelo de estimación basado en relaciones entre la humedad del suelo y la textura, que permitió calcular las constantes hídricas, como capacidad de campo y punto de marchitez permanente, para las distintas series de suelo de Córdoba.
El trabajo incluyó la comparación estadística con modelos desarrollados en Argentina, Estados Unidos y otros países, utilizando como referencia mediciones de laboratorio.

“Los resultados mostraron una mejor correlación y menor error del modelo desarrollado localmente respecto del resto de los testeados”, indicó Faule. A partir de esa validación, fue posible definir las metodologías más precisas para estimar los parámetros en función de la disponibilidad de datos de suelo.
Además, la estimación permitió incorporar a las cartas de suelo valores de capacidad de agua disponible a distintas profundidades —1, 1,5 y 2 metros—, considerando dentro del perfil del suelo la presencia o no de una limitante para el desarrollo de las raíces, como tosca, napa o capas cementadas.
Diferencias según el tipo de suelo
Los resultados también evidenciaron diferencias marcadas según el tipo de suelo, ya que la capacidad de almacenamiento de agua disponible puede variar desde menos de 100 milímetros en suelos arenosos hasta más de 300 milímetros en suelos de textura fina, lo que permite diferenciar ambientes productivos dentro del territorio.
A escala provincial, los valores más bajos de almacenamiento de agua se concentran en las zonas serranas y en el sudoeste, mientras que en el centro y este se ubican los suelos con mayor capacidad hídrica. Allí predominan texturas más limosas, que son las más extendidas en la provincia.

“En el sudoeste provincial predominan suelos más arenosos, con baja capacidad de retención de humedad, mientras que en el centro y el este, con texturas más limosas y arcillosas, esa capacidad puede duplicarse”, detalló Faule.
Acceso libre y gratuito
El acceso a la información es libre y gratuito a través de dos plataformas: INTA Geo INTA —la infraestructura de datos espaciales del organismo— y Mapas Córdoba, del gobierno provincial.
En ambos casos, al seleccionar un punto del mapa se puede acceder al perfil del suelo y a los valores de capacidad de almacenamiento de agua disponible y constantes hídricas.
Actualmente, más del 92% del territorio provincial cuenta con información a nivel de serie o con detalle suficiente para aplicar el modelo. El área restante corresponde principalmente a zonas de menor productividad, como las sierras.
“Aún tenemos pendiente avanzar en los departamentos del oeste provincial, como Pocho, Minas, San Javier y San Alberto”, precisó.
El equipo trabaja en la integración de estos datos con otros sistemas de información territorial. “Las cartas de suelo siguen utilizándose en la elaboración de otros mapas y programas en conjunto con otras instituciones como Idecor —Infraestructura de Datos Espaciales de la Provincia de Córdoba—”, concluyó.
*Fuente: INTA Córdoba