La actividad del mercado inmobiliario rural mostró una leve recuperación en agosto. El Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR) alcanzó los 50 puntos, lo que representa una suba de 4,43 puntos respecto de julio y sostiene la tendencia ascendente que viene mostrando el mercado a lo largo del año.
El dato marca una mejora en el movimiento del sector, con más consultas y visitas a campos. Sin embargo, todavía persiste una brecha para que avancen las operaciones: la distancia entre los valores que pretenden los vendedores y los precios que están dispuestos a convalidar los compradores.
De acuerdo con la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), la brecha entre ambas expectativas volvió a ampliarse durante agosto y, en una parte importante del mercado, los valores pretendidos por los vendedores no encuentran validación por parte de los compradores. Así, el mayor interés por los campos convive con una negociación de precios que continúa siendo un punto de tensión.

Otro de los factores que sostiene el movimiento del mercado es el interés por los campos ganaderos. Los valores de la hacienda, continuan en un buen nivel de consultas sobre este tipo de establecimientos, una tendencia que se viene observando desde comienzos de año. El segmento atraviesa además un momento favorable, luego de la recuperación de valor que registró la hacienda. Este contexto volvió a poner a los campos ganaderos en el radar de potenciales compradores.
El índice es elaborado mensualmente por la CAIR y busca reflejar el nivel de actividad del mercado inmobiliario rural en todo el país. El indicador no representa los precios ni los valores de los campos, sino el movimiento registrado en el mercado.
El resultado de agosto, de 50 puntos, implica que el nivel de actividad se ubicó en la mitad del máximo histórico de referencia. La evolución mensual muestra una recuperación respecto de julio y mantiene la trayectoria levemente positiva observada durante 2026.