En la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) se realizó la 1° Jornada de la Mesa de Legumbres de Santa Fe, con el objetivo de promover el desarrollo de esta cadena, impulsar la articulación entre actores y generar un espacio de intercambio de conocimiento y experiencias.
Uno de los disertantes destacados fue Gustavo "Lacha" Lazzari, economista y empresario pyme que brindó un repaso sobre la actualidad de la Argentina en lo que definió "un momento de transición".
En primer lugar, destacó la necesidad de que los distintos sectores económicos se muestren. "El de las legumbres es un sector invisibilizado. Es un sector que, sin decir nada, de pronto tiene buen volumen de exportación y constante, con un potencial increíble porque es un mercado muy demandado en el mundo. Me parece muy importante que los sectores se muestren. Esto es central. El sector que no se conoce se demoniza. Lo que se demoniza se revienta con impuestos. O sea, que se exterioricen a la comunidad es fundamental".
"Estamos en un momento de transición, que nunca iba a ser fácil. Nosotros nos hicimos la película de que iba a ser fácil, es un error. Iba a ser siempre muy difícil pasar de un modelo determinado de economía cerrada, proteccionista —llamalo como quieras— a un modelo de economía abierta, y en la transición hay costos. No hay transición sin costo, y esta tiene particularmente más costo que cualquiera por la dificultad del traspaso, por cómo empiezan a caminar las empresas, los productores, los sectores en la nueva ruta. Y ahí es donde el gobierno creo que debería meter un poquito de ojo", evaluó.
Inmediatamente graficó: "¿Viste cuando hay videos que muestran que se retira el mar y ves lo que hay abajo? Bueno, empezamos a encontrar los defectos propios de cada empresa, sector o cadena. Entonces, más cantidad no es más rentabilidad. Más cantidad no es, de pronto, más financiamiento y más posibilidad de hacer cosas. Hemos tenido cosechas récord en sectores que pierden plata, aún con cosecha récord. ¿Y por qué? Porque tienen costos fijos muy altos, porque algunos costos subieron más rápidamente que otros".
"Acá hay jugadores que son más vivos que otros", indicó y apuntó a la ganadería como ejemplo: "La carne está volando y no todos los de la carne están contentos. Esas son cosas inevitables, propias del mercado en algunos casos, pero en otros hay mucho costo externo, mucho costo público que está molestando".
"La buena noticia es que para el gobierno las retenciones son malas y no las quiere. Eso es genial, porque muchos pensaban que eran una panacea. La mala noticia es que toda baja de impuestos está supeditada al superávit fiscal. Sin superávit fiscal no van a bajar ningún impuesto, y hoy está finito. Está en signo positivo, chapó, pero es ajustado. Con lo cual, el margen de baja de impuestos es reducido", evaluó Lazzari.
"Si vienen los 18 mejores meses y aumenta la actividad, eso, en un esquema de control de gasto, le va a dar superávit y ahí van a empezar a bajar. No es una estimación, pero creo que alguna noticia antes de fin de año vamos a tener en materia de retenciones", adelantó el economista.
También dijo que el ritmo de baja es más gradual de lo que uno quisiera, pero que no queda otra opción.
"Argentina tiene un sistema financiero comparable al de Zambia. Ahora lo empezó a superar porque en estos últimos años se duplicó el crédito al sector privado, pero aún así sigue siendo muy bajo. Pensemos que entre 2003 y 2023, por cada peso que recibía una empresa privada argentina, una china recibía 16 y una chilena nueve. Es decir, tenemos un sector financiero muy chico, que va a crecer a la par de la macroeconomía: cuando baje la inflación, se estiren los plazos", evaluó en el marco de la Jornada de la Mesa de las Legumbres.
Sugerencia de Lacha para productores y pymes: abrir SGR, meterse en los mercados de valores, competir el financiamiento bancario con el mercado de capitales. "Pero eso requiere una incipiente sofisticación que hay que hacerla rápido", recomendó.
"Hay todo un ruido mediático que tiene su lógica y no le doy demasiada importancia, pero no falta el jugador que diga 'esto afecta la gobernabilidad'. Y eso hay que tenerlo en cuenta, no porque vaya a cambiar el rumbo, sino porque con que algunos lo piensen, ya puede ralentizar inversiones. Alguno va a decir 'esperemos al 2027'. Y esas esperas, en un período de transición, son letales", repasó.
También concluyó: "Hoy necesitamos estar todos enfocados en la producción". "Si ponemos una monedita de un centavo de dólar en cada uno de los 24.000 millones de platos que se sirven por día en el mundo —8.000 millones de habitantes por 3—, duplicamos exportaciones en un año. "Eso supera Vaca Muerta, supera la energía, supera la minería, produciendo alimentos de un centavito de dólar por plato. ¿Vos me vas a decir que Argentina no puede producir un centavito? Entonces enfoquémonos en esa gente, y cuanto más rápido lo hagamos, mejor. Saquemos el ruido político, no caigamos en la expectativa negativa, porque si no, cuanto más demoremos, más jugadores se caen en la transición", indicó.
"Yo no tengo campo ni nada, pero la realidad es que el campo es una Vaca Muerta no reconocida. Todos los años genera algo equivalente a Vaca Muerta en términos de inversión y de divisas. No nos autopercibamos con menos importancia de la que tenemos. La agenda es clara: 24.000 millones de platos por día como clientes potenciales. Con lo cual, a los gobiernos —nacional, provinciales y municipales— tenemos que mostrarles que somos la llave para duplicar exportaciones en un año", cerró