09/01/2026

La UE aprobó el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, tras arduas negociaciones

El acuerdo busca compensar los aranceles de EEUU y reducir la dependencia de China. Francia se opone por el impacto sobre sus productores agropecuarios. El pacto aún deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo. AMBITO 09/01/2026
 

El Consejo de la Unión Europea (UE) aprobó de manera previsional el acuerdo comercial con Mercosur. De esa manera, se despeja un obstáculo importante en la ratificación del principio de acuerdo alcanzado por la Comisión Europea con el bloque sudamericano hace algo más de un año. En caso de concretarse, se podría crear la zona de libre comercio más grande del mundo con más de 720 millones de consumidores potenciales.

Los países del bloque europeo respaldaron mayoritariamente este viernes el acuerdo, a la espera de que el Consejo de la UE cierre formalmente el procedimiento a las 11 (hora argentina), según indicaron varias fuentes diplomáticas a la prensa internacional.

La clave para la ratificación del acuerdo estuvo en las concesiones que realizaron las autoridades europeas a Italia, quien había torpedeado la aprobación hace unas semanas. De esa manera, se impidió la conformación de una nueva minoría de bloqueo en el Consejo Europeo, ya que se requiere el respaldo de al menos cuatro países que representen más del 35% de la población del bloque.

Esto despejó el camino para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme el acuerdo con los países del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay este lunes en Asunción.

El Parlamento Europeo también deberá aprobar el tratado durante las próximas semanas antes de que pueda entrar en vigor. Sin embargo, allí se avecinan nuevas dificultades, ya que unos 150 eurodiputados (de un total de 720) amenazan con recurrir a la justicia para impedir la aplicación del acuerdo.

Una negociación de 25 años

El acuerdo llega más de 25 años después de iniciadas las negociaciones y tras meses de intensas gestiones para asegurar el respaldo de los Estados miembro clave.

La Comisión Europea, que cerró las negociaciones hace un año, y con Alemania y España como sus grandes defensores, sostuvo que el acuerdo es una pieza central de la estrategia de la UE para abrir nuevos mercados, compensar las pérdidas comerciales derivadas de los aranceles estadounidenses y reducir la dependencia de China mediante el acceso a minerales críticos.

Francia mantiene su postura y rechaza el acuerdo

Los detractores, encabezados por Francia -el mayor productor agrícola de la Unión-, advierten que el acuerdo incrementará las importaciones de alimentos baratos, como carne vacuna, aves y azúcar, lo que perjudicará a los productores locales.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya había anunciado que su país votaría en contra del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, una decisión que refleja el rechazo político unánime expresado en el plano interno y la presión creciente del sector agrícola francés frente al avance del tratado.

El anuncio fue realizado el jueves a través de un mensaje en la red social X, donde Macron sostuvo que "la firma del acuerdo no significa el final del proceso" y ratificó que seguirá exigiendo a la Comisión Europea el cumplimiento integral de los compromisos asumidos para proteger a los productores franceses.

Productores de la Coordinación Rural se movilizaron con tractores en París y otras ciudades para rechazar el acuerdo Mercosur-UE.

Productores de la Coordinación Rural se movilizaron con tractores en París y otras ciudades para rechazar el acuerdo Mercosur-UE.


 
Voix Du Nord

La definición se dio en un contexto de protestas rurales en Francia. Productores agropecuarios bloquearon accesos clave de París y zonas emblemáticas como el Arco del Triunfo, con la movilización de unos 100 tractores en la región.

De todas maneras, Macron afirmó que la Comisión Europea incorporó avances reclamados por Francia, como las denominadas “cláusulas espejo”, destinadas a asegurar que la carne importada desde Brasil y Argentina cumpla las mismas normas sanitarias y ambientales vigentes en la Unión Europea.

Además, insistió en la necesidad de mecanismos de salvaguardia que permitan frenar importaciones ante una eventual caída de precios en el mercado interno.