El Senado de la Nación aprobó con 41 votos positivos y 25 negativos la media sanción del proyecto de ley de biocombustibles. La iniciativa fijó un régimen de 15 años de vigencia y un incremento en los cortes, que reemplazará al esquema actual.
Durante el debate en el recinto, los legisladores respaldaron un modelo orientado a la apertura, la desregulación y la libre competencia en el mercado energético. De esta manera, el proyecto pasó a la Cámara de Diputados para su tratamiento final.
El proyecto de biocombustibles establece un aumento en los cortes para el biodiésel y el bioetanol. La iniciativa que tuvo media sanción establece un corte inicial del 7,5 % de biodiésel en el volumen final del gasoil comercializado.
Este corte aumentará de forma obligatoria al 10 % a los 12 meses de la sanción. Para las naftas, el texto fijó un corte mínimo del 12 % de bioetanol, el cual se elevará al 15 % tras cumplirse el primer año de vigencia. Además, la ley reservó un 6 % del cupo de bioetanol para la caña de azúcar y un 6 % para el elaborado a partir de maíz.
Al mismo tiempo, establece un mecanismo de venta a través de un sistema de subastas en un mercado electrónico único de comercialización transparente. La senadora Flavia Royón (Primero los Salteños) destacó que la propuesta buscó "preservar y dar previsibilidad” a las capacidades productivas existentes. También dijo que hay que avanzar hacia un marco más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías.
Por otra parte, la norma contempla la libre importación ante situaciones de escasez. También estableció un período de transición para el biodiésel hasta el 1 de enero de 2036.
Durante los discursos, el senador Flavio Fama (Juntos por el Cambio) apoyó: “Introduce una visión diferente de apertura para la construcción de un mercado más competitivo". En sentido contrario, el senador José Mayans (UxP) alertó sobre el impacto en las economías regionales al advertir que sin modificaciones se mueren las empresas del lugar.
Por su parte, la senadora Patricia Bullrich (LLA) defendió el esquema al asegurar que ninguna empresa puede superar el 20 % de bioetanol comercializado para el corte obligatorio. “Por eso es que acá se busca más jugadores y más competencia", planteó.
Finalmente, la legisladora concluyó que esto es una transición, no un salto al vacío. “Estamos dando tiempo, volumen entre años y previsibilidad para competir en el mercado que viene", agregó. De esta manera, el sector de los biocombustibles obtuvo media sanción del proyecto y ahora deberá ser tratado en Diputados.