La Confederación Intercooperativa Agropecuaria propuso al Gobierno nacional eliminar los derechos de exportación (DEX) al trigo para compensar el fuerte aumento de costos que enfrenta el sector. También le reclamaron a las provincias y municipios revisar el Impuesto a los Ingresos Brutos y las diversas tasas municipales. AGROVERDAD - 04/05/2026
En este sentido, según la entidad, el impuesto actual del 7,5% implica una quita significativa sobre el precio del cereal y su eliminación permitiría recuperar parte del margen perdido en un contexto de encarecimiento de insumos como consecuencia del aumento de costos por la Guerra en Medio Oriente.
El planteo de los cooperativistas se da en un escenario internacional complejo, donde la suba de costos energéticos y de fertilizantes presiona sobre la producción y obliga a revisar la carga fiscal del cultivo en el Excel de los productores argentinos.
Costos sin precedentes
Desde CONINAGRO advirtieron que el reciente conflicto bélico en Medio Oriente ha generado un impacto directo y severo sin precedentes sobre la estructura de costos de la agroindustria argentina, lo que ha provocado una escalada de precios en insumos clave que amenaza la viabilidad de la próxima campaña de trigo 2026/27.
En este contexto, desde el inicio de las hostilidades, además subas pico alcanzadas por el petróleo, el impacto más alarmante se observa en los fertilizantes nitrogenados: la urea ha registrado un salto superior al 84% en su valor global.

De acuerdo con las estimaciones técnicas de la entidad, este escenario implicará que producir una hectárea de trigo será, en promedio, 110,30 USD más caro que antes del conflicto, advirtieron. Este sobrecosto se compone principalmente por el encarecimiento de los fertilizantes (87,40 USD/ha) y el combustible (22,90 USD/ha).

Puntualmente, el impacto varía según la zona productiva, alcanzando subas de hasta US$120,10/ha en el sudeste de Buenos Aires; US$115,60/ha en el núcleo integrado por el norte bonaerense y el sur de Santa Fe; y de US$95,10/ha en el sudeste de Córdoba.
Eliminación de DEX
Con estos números sobre la mesa, “CONINAGRO identifica una oportunidad concreta en la política fiscal para amortiguar este golpe externo”, manifestó la entidad.
De esta manera, proponen directamente la eliminación de los Derechos de Exportación (DEX) al trigo, que actualmente cuentan con una alícuota del 7,5%. Según cálculos de la entidad, sobre un precio FOB proyectado a cosecha de US$240/tn, las retenciones representan una quita de US$18 por tonelada.
“Bajo un rendimiento promedio de 40 qq/ha, la eliminación de este impuesto generaría un beneficio directo de US$72/ha para el productor, permitiendo cubrir el 65% del incremento de costos provocado por la crisis en Medio Oriente”, calcularon.

Paralelamente, desde la perspectiva del Estado, estimaron que la eliminación de los DEX para la campaña 2026/27 implicaría una resignación fiscal estimada en US$232 millones, considerando una exportación proyectada de 12,9 millones de toneladas, con impacto fiscal a partir de diciembre de 2026
Asimismo, según estimaciones de la entidad, “la medida aplicada sobre el remanente de la campaña actual, donde aún restan declarar ventas al exterior por 5,5 millones de toneladas, tendría un impacto de 93,6 millones de dólares para lo que queda del año”.
“CONINAGRO subraya que estas medidas no deben verse como un gasto, sino como una inversión necesaria para garantizar la siembra y exportaciones superiores a los US$3.000 millones para la próxima campaña frente a un escenario geopolítico volátil que está reconfigurando los costos globales de la energía y los alimentos”, subrayaron en el informe.
Reclamo a provincias y municipios
El planteo de Coninagro no sólo es para el Gobierno nacional, también instaron a una acción coordinada entre provincias y municipios para revisar el Impuesto a los Ingresos Brutos y las diversas tasas municipales que gravan la logística y la operación portuaria.
“Si bien la naturaleza indirecta de estos tributos dificulta individualizar una baja exacta en el precio de un insumo específico, su reducción tendría un impacto sistémico y positivo sobre el costo de los insumos en general”, explicaron.
En este sentido, “al aliviar la presión sobre el transporte y el acopio, se lograría mejorar la eficiencia de la cadena y fomentar un entorno de costos más previsible, convirtiéndose en una herramienta indispensable para moderar el encarecimiento generalizado de la estructura productiva frente al actual choque externo”, comentaron.
Además de la carga tributaria directa, la entidad denunció que la cadena del trigo enfrenta un costo financiero oculto derivado de los regímenes de retención bancaria (SIRCREB).
En el contexto actual de incremento de costos por el conflicto internacional, “la inmovilización de fondos en las arcas provinciales agrava la falta de liquidez”, advirtieron.
*Fuente: CONINAGRO.